La Mujer Del Torero Rocío Jurado En vilo entre la arena y el lucero, la risa por el llanto desgarrada, así está la mujer que ama a un torero, herida y sin herir por la cornada. Las tardes, cuando el sol y los claveles, palpitan en la cal como un latido, te han clavado el puñal de cien carteles, el guapo que hoy torea: ¡es tu marío!. No piensan en la pena que te abraza, la sién, el paladar y la cintura. Ahogándote minuto por minuto, ahogándote minuto por minuto. Y tú ves el anillo de la plaza, así te escondas en la cueva oscura, y Abril que siempre amor.. te sabe a luto, y Abril que siempre amor.. te sabe a luto. Y tú ves el anillo de la plaza, así te escondas en la cueva oscura, y Abril que siempre amor.. te sabe a luto, y Abril que siempre amor.. te sabe a luto. Así está la mujer que ama a un torero, así está la mujer que ama a un torero.